El aire, fresco y cargado de la promesa de la lluvia reciente, se pegaba a mi piel mientras el rugido constante y amortiguado del agua caía sobre mí. No era solo un sonido, sino una presencia que envolvía todo el valle. Al pisar el sendero húmedo, el aroma a tierra mojada, pino y musgo me envolvió, una fragancia tan pura y vibrante que sentí cómo mis pulmones se expandían, llenándose de la esencia misma del bosque. Ese fue mi primer encuentro sensorial con Silver Falls State Park , y supe, en ese instante, que estaba a punto de vivir algo mágico. Había viajado hasta Oregón , en el noroeste de Estados Unidos, buscando algo más que paisajes bonitos; buscaba la comunión con la naturaleza en su estado más salvaje y accesible. Y lo encontré aquí, en este santuario de verdor y agua que, a pesar de ser la "joya de la corona" del sistema de parques estatales de Oregón, conserva un aire de secreto bien guardado. La emoción de saber que, en cuestión de minutos, estaría cam...
De Madrid a USA
Un viaje por el nuevo mundo y el viejo mundo.