Applewood Inn

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Applewood Inn, celebrando cumpleaños (2013).

Esta no era nuestra primera visita a Applewood Inn, hace ya un par de años que estuvimos cenando en el restaurante, y la verdad es que nos quedaron muchísimas ganas de volver, y a poder ser pasar una noche en el hotel, pues daba la impresión de ser de lo mas "charming", con un toque rural a lo Sonoma County.

Esta vez fue de nuevo en ocasión del cumpleaños de Marcela, o mas bien, del "extended" cumpleaños, que volvíamos, esta vez sí, al hotel, pues dado que era lunes, el restaurante estaba cerrado. Y lo cierto es que la historia de toda la velada fue de los más curiosa.

Todo empezaba a media tarde. De tanto en tanto me da por mirar una aplicación llamada "Hotel Tonight", la cual ofrece chollos de última hora, fundamentalmente para el propio día. No es que tenga una abundancia de muchísimo hoteles, pero suele tener hoteles que normalmente tienen precios bastante elevados y que debido a diversas circunstancias, las cuales no voy a discutir ahora, tienen buenos descuentos.

Total, que mirando los hoteles del día, Lunes, vi que Applewood Inn esta en descuento, del orden de casi $50, lo cual no estaba mal, mas de un 20%. Después de poco pensarlo y comprobar que Marcela no tenia nada planeado para la tarde, me decidí a hacer la reserva. Quién a dicho "cobarde"!

En poco más de 30 segundos ya estaba todo hecho, solo me quedaba llamar para reservar mesa para cenar, y en eso empezó la historia!

Después de un par de llamadas infructuosas, por fin consigo dar con recepción, la cual me recuerda amablemente que el restaurante cierra los Lunes y Martes. Vaya chasco! En fin, el plan era disfrutar sobre todo del hotel, ya me tocaría improvisar para la cena. Mi segunda pregunta era cual era el horario de la piscina y el jacuzzi. No es que pensáramos hacernos unos largos en la piscina, si no mas bien de disfrutar de un rato tranquilo en el jacuzzi.

A todo esto que me preguntan por mi reserva, lo cual no entendí mucho, no se por que solo puedes saber el horario de la piscina si no estas alojado en el hotel, sera para que no llegues de incognito y te aproveches de las instalaciones? Total que después de un buen rato para poder deletrear y que entendieran mi apellido, todo parecía estar en sintonía, y ya me dicen que el jacuzzi cierra a las 10:00pm, perfecto! bueno, casi perfecto, porque había un pequeño pero! resulta que el jacuzzi estaba estropeado! Cachis en la mar salada! Eso ya empezaban a ser palabras mayores. Cenar en un Jack-In-the-Box tenia pase, pero no disfrutar del jacuzzi era demasiado.

A la vista de mi desesperación, la de recepción me ofreció un upgrade a una habitación con jacuzzi privado, ya sabéis, cosas que se les ocurren en el hotel!. Visto lo visto lo menos que podia hacer era preguntar por el precio del "upgrade", a lo cual la buena mujer me respondió con el "full price" de la habitación.

FULL PRICE! Pero si he conseguido la habitación por un 20% mas barato. En fin, que empece con un rollo macabeo sobre los servicios del hotel no funcionaban, sobre descuentos y blablabla, al final lo único que le pedía era que me diera el mismo descuento sobre el precio de la nueva habitación que había tenido con mi reserva, pero creo que mi speech o mi acento la debió marear tanto que decidioó darme la nueva habitación al mismo precio al que ya tenia la reserva! GREAT! Como poder negarse ante tal oferta después de casi media hora al teléfono.

Total, que a eso de casi las cinco y con grandes dificultades para poder salir del trabajo, cogía el coche en rumbo a casa para sorprender a Marcela.

"Just two things!" la dije, "primero haz lo que yo haga y segundo si alguien te pregunta hoy es tu cumpleaños" (esa era la excusa que di al hotel por me decepción por lo del jacuzzi). Total, la cuestión era coger una maleta pequeña meter un poco de ropa, bañador por supuesto y salir pitando hacia Guerneville.

Después de un par de paradas para poner mas emoción al destino final, y de un trayecto de unos 45 minutos, llegábamos al Applewood Inn.


Patio interior

 

Applewood Inn se encuentra a poco menos de una milla de Guerneville. El hotel consta de tres edificios en forma de U, con un pequeño patio central. Uno de los laterales es fundamentalmente el restaurante, y el lado mas corto es donde se encuentra recepción y las instalaciones comunes como piscina, jacuzzi, ...

El resto son básicamente habitaciones, con un total de a penas 20, cada una con su nombre y su toque particular, lo cual hace de cada una de ellas algo diferente.


Habitación Castellina


El trato en recepción fue de lo mas cortes y amable. Esperaba quizás cierto roce después de toda la historia telefónica, pero su comportamiento fue tremendamente profesional. Nos explicaron todos los servicios y todo lo que estaba incluido en nuestra estancia, como una copa de vino o champagne a la llegada y desayuno de cortesía a la mañana siguiente en el restaurante.

La habitación se encontraba en una de las esquinas del edificio, "Castellina" se llamaba, y lo cierto es que era de lo mas espaciosa, rústica pero elegante a la vez, con todos los modernos servicios de cualquier top notch hotel.

Para mi sorpresa, la habitación también disponía de chimenea, lo cual la daba un tono todavía mas mágico.

El jacuzzi particular se encontraba en un patio al que se accedía desde el baño. La terraza en cuestión constaba de una mesita con un par de sillitas, una pequeña fuente y un jacuzzi portátil para dos personas. Al final no era tan privado como pensábamos, ya que todas las terrazas, a pesar de estar separados por un muro alto, tenían una ranura cerca de la barandilla que recorría habitación tras habitación, así que algún curioso siempre podia echar un veo desde allí! Cosas del diseño!

En cualquier caso el jacuzzi estaba fantástico, lastima que su hora de uso era de 10:00am a 10:00pm, con lo cual no pudimos usarlo a la mañana siguiente, ya que teníamos que salir bien pronto.

Después de una maravillosa velada con cena en Guerneville y una plácida noche de sueño, al día siguiente y antes de desayunar, dimos un pequeño paseo alrededor del hotel.

Al otro lado del parking encontramos un pequeño huerto jardín, en el cual cultivaban buena parte de los alimentos que se consumen en el restaurante. Tomates, fresas, higos, alguna que otra parra, y todo eso junto a un corral con una buena cantidad de gallinas y para nuestra sorpresa como una decena de paneles de abejas, los cuales hacia mucho que no veía en ningún sitio. A lo largo de la ladera se encontraban una buena cantidad de paneles solares para el consumo eléctrico.

Tras el agradable paseo nos encaminamos al restaurante para el desayuno de cortesía. "Cafe, bollitos y poco más" pensamos que iba a ser. Pero nada de eso. La barra ofrecía una buena variedad de contenedores con cafe y un buen surtido de tes para tomar. Nos sentamos a la mesa y nos dijeron el menu: Pomelo y tortilla de espárragos con salchichas.


Pomelo con caramelo


El pomelo estaba muy bueno, le habían puesto unas hojitas de hierba buena y caramelo y miel por encima, delicioso. La tortilla con queso y espárragos trigueros estaba increíbles también, mucho más de lo que esperábamos para un desayuno de cortesía.

Y así acabo nuestra estancia sorpresa en Applewood Inn. No tengo más que buenas palabras para el trato que recibimos y para las instalaciones del hotel y el restaurante, un lugar mágico para descansar en el Wine Country.


Fin

 

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2 Comentarios

  1. Bueno tio que bien explicadito todo, entran ganas de ir, la pena que este tan lejos. Por cierto yo también tengo un blog, hablo sobre todo de la maravillosa experiencia de ser madre, pero bueno también escribo sobre otras cosillas. te pongo el link: http://tesisdemadre.blogspot.com.es/
    Besitos.

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    1. Gracias SIlvia. Le echare un veo a tu blog a ver lo que cuentas!

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