Una tarde en la milenaria Zaragoza


Una tarde en la milenaria Zaragoza.

Hablar de Zaragoza es hablar del río Ebro, de la Virgen del Pilar, de Agustina de Aragón, de Goya, de tantos y tantos eventos que esta ciudad milenaria ha vivido en su memoria

El paso por Zaragoza en la ruta de Tortosa a Madrid no es precisamente el camino más corto o recomendable por cualquiera de las aplicaciones de mapas modernas, pero pocos días después de la celebración de la Virgen del Pilar era necesario que mi esposa pudiera conocer esta parte tan importante de la historia de España.

Lamentablemente nuestra visita fue más bien de corrido, pues no disponíamos más que de unas horas por la tarde para poder recorrer la ciudad, lo cual es de toda manera imposible, así que intentamos resumir nuestra estancia en los puntos, quizás, mas importantes o conocidos de la urbe.

Y la mejor manera de empezar nuestro relámpago recorrido es poder aparcar en el lugar más conveniente, que no es otro que el aparcamiento en la misma Plaza del Pilar, en el mismo centro de la ciudad.



Historia.

Tenemos que remontarnos hasta la Edad de Bronce, en el siglo VII antes de Cristo para encontrar los orígenes de los primeros pobladores en el área, aunque no sería hasta la época romana cuando estos parajes empezarían a tomar verdadero renombre.

Octavio Augusto al regreso de su campaña en las guerras cántabras fundaría en el siglo I antes de Cristo Caesaraugusta, en honor del emperador romano Cesar Augusto, convirtiéndose en poco tiempo en una de las urbes más importantes en el valle del Ebro.

El imperio romano tuvo su fin a mediados del siglo V, cuando la ciudad era conquistada por los visigodos y tres siglos después caería bajo el poder de los sarracenos.

En el siglo XI la ciudad viviría su máximo apogeo durante su periodo islámico, pero sería en el 1118 cuando Alfonso I el Batallador conquistaría la ciudad, la cual sería la capital del Reino de Aragón.

En la guerra de Sucesión la ciudad se decantaría de parte del candidato de los Austrias, siendo tomada por las tropas borbónicas en el 1707, tras lo cual perdería mucha de la autonomía de la que disponía hasta entonces.

Durante la ocupación francesa de comienzos del siglo XIX, Zaragoza mostró una heroica resistencia a las tropas de Napoleón que le valieron un lugar en la historia y en los corazones de todos los españoles. 

Los nombres de José de Palafox o de la heroína Agustina de Aragón están siempre presentes como personajes y herederos del tesón y de la valentía ante el invasor.



Plaza de la Virgen del Pilar.

Si hay un lugar emblemático en la milenaria Zaragoza, ese tiene que ser el de la Plaza del Pilar, punto desde el cual podemos visitar algunos de los lugares más importantes a nivel cultural, histórico y turístico de la ciudad.

A pocos metros de la ribera del río Ebro, y albergando las dos catedrales de la ciudad, motivo por el cual también es llamada la Plaza de las Catedrales, y junto con otros emblemáticos edificios y ruinas romanas de la ciudad, la Plaza del Pilar es el núcleo central, idóneo para empezar cualquier visita a Zaragoza.

Es una de las plazas peatonales más grandes de Europa, remontándose hasta el siglo XVI para el principio de sus existencia como plaza, y hoy en día es un lugar en donde conviven para su disfrute tanto turistas como los habitantes de la ciudad y que sirve de marco excepcional para las fiestas del Pilar y multitud de eventos culturales y cívicos.

Además en la plaza podemos encontrar numerosas terrazas y restaurantes en los cuales poder disfrutar de algún aperitivo en este incomparable marco histórico.





La Virgen del Pilar.

Es imposible hablar de Zaragoza sin nombrar a su patrona, la Virgen del Pilar, la cual no es solo una de las más antiguas de España si no también la aparición mariana más antigua reconocida por la iglesia católica.

Según cuenta la leyenda, el Apóstol Santiago el Mayor se encontraba predicando en la Peninsula Ibérica, bajo la bendición de la Santísima Virgen María, la cual todavía se encontraba con vida. 

Desanimado por la dificultades de su evangelización, el 2 de Enero del año 40 se le apareció la Virgen, de pie sobre un pilar de mármol, la cual le animó a seguir en su tarea y le prometió que mientras que estuviera ese pilar en pie, habría verdaderos discípulos de su hijo en la peninsula.

Estos relatos aparecen en diversos manuscritos del principios del siglo XIII, época en donde también comenzaron las primeras peregrinaciones.

Sobre este lugar se construiría una pequeña iglesia, que con el tiempo se convertiría en lo que hoy es la Catedral-Basilica de Nuestra Señora del Pilar.

La celebración del 12 de octubre como festividad de la Virgen del Pilar data del 1613 cuando el concejo de Zaragoza decidió que se celebrase en esa fecha, siendo aceptada por el Papa Clemente XII en el siglo XVIII.



Catedral-Basílica de Nuestra Señora del Pilar.

Esta es una de las dos catedrales de las que dispone la ciudad y que forman parte de la archidiócesis de Zaragoza.

Es considerado el primer templo mariano de la Cristiandad, en donde se venera el pilar en donde se apareció la Virgen María al Apóstol Santiago.

Hay que remontarse hasta el siglo IX para conocer la existencia de una iglesia mozárabe dedicada a Santa María en el lugar en donde se ubica hoy la Catedral, la cual ostenta este rango desde la Bula de Unión de 1676, compartiendo sede con la vecina Seo del Salvador. En 1948 se le concedería el título de Basílica menor por el Papa Pío XII.

Esta Basílica, junto con los santuarios de Torreciudad, Monsserrat, Meritxell y Lourdes conforman la llamada Ruta Mariana.

La construcción del actual templo barroco empezó en 1681 por los maestros Felipe Busiñac y Felipe Sanchez, por el mandato del Virrey de Aragón, Juan José de Austria.

En 1730 recibiría una ampliación y Ventura Rodrigues culminaría las últimas reformas a mediados del siglo XVIII.



Mirador de la Torre del Pilar.

Una de las mejores panorámicas de la ciudad se pueden disfrutar desde el mirador de la Torre del Pilar, una de las torres de la Catedral-Basílica.

Desde casi 100 metros de altura no solo tenemos una diferente perspectiva de la catedral y del sus magníficas cúpulas, si no también de toda la ciudad de Zaragoza y del río Ebro.

Se trata de la torre noroccidental, a la cual podemos acceder sin entrar en la iglesia, simplemente esperando la cola para subir en el ascensor y pagar la módica cantidad de 5 euros.

No fue por ganas de subir a la torre, pero la cola de acceso era bastante larga y teníamos que continuar nuestra visita a otros importantes puntos de la capital aragonesa.


Santa Capilla del Pilar.

Esta capilla prácticamente puede considerarse otro pequeño templo dentro de la Catedral.

Obra de Ventura Rodriguez a mitad del siglo XVIII, es considerada una de las obras maestras de la arquitectura barroca española.

De planta ovalada y con todas sus dimensiones simétricas, destaca por encima de todo la manera en que el maestro Ventura Rodriguez resolvió el problema de no mover el santo pilar ni la imagen de la Virgen de su lugar original, sin que ello supusiera que no fueran el principal centro de atención de la capilla.

Debajo de la capilla se encuentra una cripta en donde reposan ilustres figuras en la historia de Zaragoza y que se abre al público el 1 y 2 se Noviembre, en el día de Todos los Santos y de los Fieles Difuntos.

La talla de la Virgen, de treinta y seis centímetros en madera dorada, obra atribuida a Juan de la Huerta de mediados del siglo XV, descansa sobre una columna de jasque, el famoso pilar, con unas dimensiones de 1,77 metros de altura y 24 centímetros de diámetro.



Retablo del Altar Mayor.

Esta joya renacentista con elementos góticos se encuentra en la parte central de la Catedral, realizado en alabastro policromado con guardapolvo de madera obra de Damián Forment a mediados del siglo XVI, debido a la muerte de Miguel Gilbert, quien iba a ser el autor original de este.

Dedicado a la Asunción de la Virgen pudo ser terminado gracias a las aportaciones económicas de Fernando II de Aragón y su segunda esposa Doña Germana de Foie.



Las Banderas del Pilar.

Uno de los elementos que llama la atención en la visita al interior de la Catedral es la presencia de numerosas banderas colgadas cerca de las capillas, donde la mayoría de ellas son de países hispanoamericanos.

Las más antiguas en cambio tienen su origen durante los acontecimientos de los Sitios de Zaragoza, pues muchos de estos enfrentamientos se produjeron cerca de esta. Estas son las siguientes:

  • Bandera Coronela del regimiento, después batallón, de los fieles zaragozanos, que estuvo en lid de diciembre de 1808 a junio de 1811.

  • Bandera Coronela de una unidad de voluntarios de infantería sin localizar.

  • Bandera Coronela del Primer Batallón de Infantería Ligera Voluntarios de Aragón.

  • Bandera del Batallón del Primero  Ligero de Voluntarios de Aragón.

La mayoría de las banderas hispanoamericanas fueron ofrecidas a la Virgen del Pilar el Domingo 29 de Noviembre de 1908 por el obispo de San Carlos de Acud, Chile, Monseñor Ramón Angel Jara.

Estas primeras 19 banderas procedentes de República Dominicana, Cuba, Paraguay, Uruguay, Chile, Haití, El Salvador, Costa Rica, Perú, México, Ecuador, Panamá, Venezuela, Colombia, Argentina, Bolivia, Honduras, Guatemala, Nicaragua y Filipinas.

El 20 de Mayo de 1909 se hizo entrega de la bandera de España, el 20 de Mayo de 1952 la bandera de la ciudad de Zaragoza, el 17 de Mayo de 1953 la de Puerto Rico, el 12 de Octubre de 1953 la de la Santa Sede.

Años después se añadirían las de Portugal, Brasil, Sos del Rey Católico en Zaragoza, Madrigal de las Altas Torres en Ávila y la Comunidad Autónoma de Aragón.

Hasta la fecha, y curiosamente, la última bandera en ser ofrecida fue la de Estados Unidos de América el 14 de Septiembre de 2000.



Fuente de la Hispanidad.

Al norte y casi al final de la plaza encontramos la Fuente de la Hispanidad, cerca de la Iglesia de San Juan de los Panetes, la cual data del 1991 en honor de los países hispanoamericanos, pues la Virgen del Pilar es la Patrona de la Hispanidad.

La fuente representa un mapa de Latinoamérica, donde el estanque es la parte sur de Sudamérica, la cascada es el centro de Sudamérica y la parte superior es América Central y la Peninsula de Yucatan.

Como complemento a la fuente encontramos tres bloques prismáticos de hormigón y mármol blanco, evocando las tres carabelas del primer viaje de Colón, junto con un globo terráqueo, también de hormigón.

Si le echamos un poco de imaginación podemos ver en el suelo el perfil del resto de la América hispana, aunque la verdad es que hay que tener muy buen ojo.







Bola del Mundo.

Complemento de la fuente de la hispanidad en donde aparecen todos los continentes y obra de Francisco Rallo Lahoz.





Catedral-Seo del Salvador.

Justo en el lado opuesto de la fuente de la Hispanidad y cerca de la Lonja y el Ayuntamiento se encuentra la otra Catedral de Zaragoza, la Seo del Salvador.

Es la llamada la Seo, pues fue la primera Catedral de la ciudad y se asienta sobre el antiguo foro romano de Caesaraugusta y de la mezquita mayor de Saraqusta, cuyo minarete es el origen de la actual torre.

Sus inicios datan del siglo XII, con una planta de estilo románico, aunque durante los siguientes cinco siglos sufrió numerosas remodelaciones, mezclando el Gótico del siglo XIV, el mudéjar y el renacentista del siglo XVI, hasta su terminación en 1704 con el capitel barroco rematando la torre.

La Seo fue el lugar de juramento de Fueros y cabeza de la Corona de Aragón.

En el 2001 la UNESCO incluyó a la Seo de Zaragoza dentro de la declaración de Patrimonio Mundial, dentro del Mudéjar de Aragón.



Ayuntamiento de Zaragoza.

El ayuntamiento se encuentra el la Casa Consistorial de Zaragoza, cuya construcción se inicio en 1946 y fue inaugurado en 1965.

La obra trata de mantener el estilo renacentista y la tradición mudéjar del resto de las obras presentes a su alrededor en la Plaza del Pilar.



La Lonja de Zaragoza.

Este edificio es uno de los mejores ejemplos de arquitectura renacentista que podemos encontrar en la ciudad, y no solo eso, si no que es considerado el edificio civil más importante de Aragón del siglo XVI.

Data de mediados del siglo XVI y además de su remarcado estilo renacentista, inspirado en los palacios florentinos, podemos encontrar multiples detalles y matices del mudéjar aragonés.

Su impulsor, Don Hernando de Aragón, miembro de la Familia Real y arzobispo de Zaragoza, quería un lugar más adecuado para las relaciones con los comerciantes que el atrio de la Seo, en donde solían tener lugar.

Así fue el origen de la Lonja, lugar orientado al comercio y sede de la Tabla de Depósitos, un primitivo banco.

La Lonja fue la última obra del maestro Juan de Sariñena, y un elemento que destaca de él son los llamados tondos (composiciones pictóricas en forma de disco) que encontramos en los muros superiores con cabezas en yeso pintado de reyes, reinas, obispos, militares, nobles, comerciantes, artesanos... aragoneses de la época.

Desde principios del siglo XX pierde su origen comercial para ser dedicado como marco incomparable de diversas exposiciones, como la Exposición Hispano-Francesa de Bellas Artes de 1901, la cual reunía obras de Nonell, Picasso, Zuloaga o Gargallo entre muchos otros.


El llamado Caballito de la Lonja se encuentra en la fachada en el lado que da al río Ebro, y es un homenaje al fotógrafo Ángel Cordero, que desde 1925 y por más de cincuenta años se dedico a retratar a niños subidos en su caballito de cartón en este mismo lugar. 

Tras su retirada en 1978, el ayuntamiento de Zaragoza quiso dedicarle esta estatua en bronce del artista Francisco Rallo por todas las sonrisas que había conseguido de los miles de niños zaragozanos.


Monumento a Goya.

Sito cercano a la Lonja esta el Monumento a Francisco José de Goya y Lucientes, universal pintor y artista aragonés.

Diseño original del arquitecto José Beltrán Navarro y el escultor Federico Marés, representa al artista en un pedestal escalonado, y a sus pies dos hombre y dos mujeres ataviados como majos y majas del siglo XVIII, inmortalizados por Goya en tantas de sus obras.


Iglesia de San Juan Bautista de los Panetes.

Junto a las murallas romanas encontramos esta iglesia, la cual tiene su origen en un antiguo templo de los siglos XII y XIII de la orden de San Juan de Jerusalén, levantado por order de la esposa del rey Alfonso II de Aragón, Doña Sancha de Castilla. Esta fue la primera iglesia cristiana consagrada de Zaragoza de la que se tiene  fecha

La iglesia actual data del siglo XVIII, siendo la aledaña Torre de la Zuda casi dos cientos años más antigua, pues fue construida en el siglo XVI y son los últimos restos del antiguo palacio de la Zuda, residencia de los reyes de Aragon.

Uno de los elementos más peculiares es la torre octogonal de ladrillo de la iglesia, de marcada influencia mudéjar aragonés y elementos renacentista, tiene una marcada y visible inclinación hacia la Plaza del Pilar, lo que la convierte en la Torre de Pisa de Aragón.

En 1931 el ayuntamiento de Zaragoza planeó el derribo de la torre, pero gracias al esfuerzo de arquitectos como Teodoro Ríos o Iñigues Almech esta todavía sigue en pie, siendo declarada conjunto Monumento Nacional en 1933 para su futura protección.



Monumento a Cesar Augusto y Murallas Romanas.

Saliendo de la Plaza del Pilar y junto a la iglesia de San Juan Bautista de los Panetes encontramos los restos de las murallas romanas.

Estas originales murallas romanas levantadas entre el siglo I al III después de Cristo sirvieron para proteger la ciudad durante su época romana, si no que también fueron aprovechadas en su época por visigodos y musulmanes.

Sita en el mismo lugar esta la escultura de Cayo Octavio Augusto, más conocido como Cesar Augusto, y cuyo nombre tomó la ciudad.

Es una copia de la escultura original en mármol que se encuentra en el Museo Vaticano y que fue regalada a la ciudad de Zaragoza por el gobierno de Italia en 1940, para recordar los orígenes romanos de la urbe.

La copia fue realizada por los talleres de Sestri-Ponente.

Desde su inauguración a mediados del siglo XX a pasado por distintas ubicaciones en la ciudad hasta su actual destino junto a las murallas.

No cabe duda que este debería ser el punto de partida de la visita a la ciudad, desde sus milenarios orígenes. Son más de dos mil años de historia los que se contemplan desde este lugar.



Puente de Santiago.

Este puente que cruza el río Ebro fue inaugurado del 13 de Marzo de 1967 para agilizar el tráfico al casco antiguo de la ciudad.

Las condiciones de trabajo durante la realización de este puente fueron bastante duras, sobre todo en su cimentación y base.

En el año 2008 sería remodelado con motivo de las obras de la Exposición Internacional de Zaragoza de ese mismo año.



Puente de Piedra.

El Puente de Piedra con fondo de la Basílica del Pilar, desde la ribera opuesta a la Plaza del Pilar, es una de las imágenes más típicas de Zaragoza.

Los 225 metros de longitud y siete arcadas constituyen en puente más antiguo de la ciudad que cruza el río Ebro.

En este mismo lugar ya se podía encontrar un puente romano de piedra o madera que daba acceso a la urbe de Caesaraugusta.

El puente actual data principios a mediados del siglo XV, siendo del finales del siglo XVIII el llamado Pretil de San Lázaro que protegen el margen izquierdo de crecidas e inundaciones del Ebro.

En 1813 tras los Sitios de Zaragoza en su huída de la ciudad de las tropas napoleónicas, estas volaron la arcada más cercana al Arrabal, dejando la ciudad incomunicada y evitando de esta manera ser alcanzadas por las tropas aragonesas que andaba en su persecución.

En conmemoración de los caídos en los Sitios de Zaragoza se construyo la Cruz de Basilio en uno de los miradores a la mitad del puente.

Los cuatro leones que presiden las entradas del puente datan del 1991, aunque es bien sabido que el león es el emblema de Zaragoza desde hace más de nueve siglos.



Iglesia de Santa Maria Magdalena.

Antes de dejar la ciudad quisimos dar un paseo por el casco antiguo y algunos de los barrios más céntricos de Zaragoza.

En el popular barrio de la Magdalena y cerca de la Calle del Cosos encontramos este templo de gran belleza.

Encontramos menciones de una iglesia románica en este lugar durante la conquista de Zaragoza por parte del rey Alfonso I el Batallador a principios del siglo XII, lo que la convierte junto con San Juan de los Panetes en una de las más antiguas de la ciudad.

El templo actual de estilo mudéjar data el siglo XIV, aunque sufriría reformas en los siglos XVII y XVIII en estilo barroco.





Restaurante Meli-Melo.

Hablar del centro gastronómico y de diversión popular de la ciudad es sinónimo de hablar del llamado Tubo, sito en el Barrio de San Gil en el casco viejo de la ciudad.

Entre sus estrechas callejuelas podemos encontrar algunos de los lugares más pintorescos y turísticos a la hora de tapear, cenar o simplemente tomar una copa.

En sus horas nocturnas el barrio se llena de lugareños y turistas que se juntan a la hora de disfrutar de las delicias gastronómica y a los líquidos néctares del alcohol.

Pasear entre sus calles también nos lleva a muchos e importantes edificios culturales e históricos, entremezclados con tabernas y mesones.

Uno de ellos era este, Méli Mélo, el cual nos llamó sobre todo la atención por su nombre, pues en este viaje nos acompañaba mi hermana, de nombre Amelia, pero conocida por toda la familia cariñosamente por Meli de toda su vida.

El restaurante, con una pequeña terraza improvisada en las estrechas aceras, tomaba unos cuantos metros de aparcamiento para el disfrute de los viandantes.

El menú de tapas era bastante variado, pero sobre todo muy original pero suculento a la vez, aunque el tamaño de estas estaba más orientado a la cocina moderna que a la clásica de puchero y el cazo.

Satisfechos los estómagos y los sentidos abandonamos dos mil años de historia, que queda grabada en nuestro recuerdo con la idea de volver una vez más para seguir conociendo esta ciudad milenaria llamada Zaragoza.





Publicar un comentario

8 Comentarios

  1. Hace tiempo que no hemos estado en Zaragoza pero nos encanta tiene mucho por ver y justo hace un momento estaba mirando la iluminación que han puesto para navidad! Merece la pena una escapada!

    ResponderEliminar
  2. Qué articulo más completo José Carlos. Me encanta la Seo, pero toda la ciudad es una maravilla, gracias.
    Votado y compartido

    ResponderEliminar
  3. aragoza, mi segunda casa!!, acabo de volver, ahoar en Navidad está aún más preciosa. Buen artículo!!, gracias Joshua...

    ResponderEliminar
  4. Como nos has recordado nuestros viajes a Zaragoza! Nos ha gustado este artículo, felicitaciones por el trabajo! Buen año!!

    Saludos!

    ResponderEliminar