El aire salado del Pacífico se mezcla con el dulce aroma de la tierra húmeda y los pinos. Es un olor que se te pega en la ropa, en el pelo, y que, incluso semanas después de regresar a casa, mi memoria olfativa lo evoca con una claridad asombrosa. Así empieza mi recuerdo de Alamere Falls , una maravilla natural de California que he tenido la fortuna de experimentar y que, creedme, justifica cada uno de los kilómetros recorridos. No es una cascada cualquiera; es una de las raras " tidefall " del mundo, donde el agua dulce se precipita directamente sobre la arena de la playa para fusionarse con el inmenso océano. La primera vez que la vi, me quedé sin aliento, el sonido del agua cayendo y el rugido de las olas creando una sinfonía natural que te cala hasta los huesos. Una experiencia que, sin duda, hay que vivir. Empezando la caminata con muchos animos. Un Vistazo al Corazón Geológico y Cultural de Point Reyes Alamere Falls no es solo una postal hermosa; es un testigo si...
De Madrid a USA
Un viaje por el nuevo mundo y el viejo mundo.