Y de que va:
- La vuelta ciclista a Sonoma County.
- Jardines en Santa Rosa.
Una bici nueva.
Este fin de semana decidí invertir en salud y ejercicio.
Eso no significa que no haga ejercicio, que lo hago, cada semana voy al gimnasio de dos a tres veces, principalmente para correr en la cinta del orden de 5 millas, que no esta nada mal, y algunos días, si la piscina esta disponible, nadar por un rato. Por su puesto nunca esta de más hacer uso del resto de las instalaciones y terminar con una sauna y un jacuzzi para relajar un poco los músculos.
La historia con la bicicleta empezó al poco de llegar aquí cuando me compre una, bastante barata porque no decir lo contrario, la cual usaba más o menos a menudo.
Eso fue hasta que realice una excursion con algunos amigos, expertos, casi profesionales de la bicicleta a Point Reyes.
Aquel día esta marcado en mi calendario como una de mis mayores humillaciones deportivas, seguida bastante de lejos con la derrota por 5 a 0 con el San Luis de Gozaga en la liga de futbol del instituto.
Todavía recuerdo aquellas cuestas en Point Reyes, para mí era como escalar el Alpe d'Huez, y en un momento de máximo agotamiento tuve que poner pie a tierra. Humillante!.
Después de dicho infausto día y tras un pequeño incidente, en el cual fui arrollado por un coche saliendo de un parking, sin mayores consecuencias, para mi o el coche!, como que le perdí cierto aprecio al deporte de las dos ruedas y el pedaleo, y esa dejadez se dejo sentir en mi bicicleta, hasta que hace ya bastantes meses atrás se convirtió en algo totalmente inservible.
Pero este año he decidido darle un nuevo intento a eso del pedaleo. Es una gran oportunidad de recorrer paisajes naturales, tomar fotos y hacer turismo a dos ruedas.
Y dicho y hecho, tras algunos problemas logísticos con la compra de la susodicha bicicleta, al final me hice con una bastante económica en Target, y este pasado sábado decidí estrenarla con un paseo hasta los Jardines de Luther Burbank, sitos en la vecina Santa Rosa, de los cuales hablare en un rato.
Al terminar pronto la visita, pues darle un poco mas a los pedales y recorrer el Joe Rodota trail hasta Sebastopol. De ambos dos tendréis noticias en adelante.
Lo cierto es que las 6 millas del recorrido parecían mas fáciles en el papel que en la carretera, y lo peor fue la vuelta a casa, de otras 6 millas plus la distancia desde Santa Rosa a Rohnert Park. En Santa Rosa Avenue y con el viento de cara, todos los sufrimientos de Point Reyes volvieron a mi memoria. Pero esta vez y gracias a mi fuerza de voluntad y bueno, también la ayuda de algunos semáforos en rojo salvadores, no sufrí la humillación de tener que poner pie a tierra en mi regreso al mundo de la bici.
Eso sí, acabe con tal dolor de piernas y sobre todo de esa parte al final de la espalda, donde esta pierde su santo nombre, que no os podéis ni imaginar. Lo que hay que sufrir por poder escribir en este blog!.
Los Jardines de Luther Burbank.
Y después de tanto rollo deportivo, vamos a lo importante, los Jardines de Luther Burbank.
Os preguntareis quién es Luther Burbank. Pues Luther Burbank junto con Charles Schulz, al cual tengo reservado mi proximo post, son los dos iconos de la ciudad de Santa Rosa. Incluso el centro de las artes de Santa Rosa estaba dedicado a él, hasta que hace un par de años que cambio de nombre, por temas económicos y de patrocinadores.

Luther Burbank es un conocido botánico y horticultor, que a pesar de haber nacido en la costa este, desarrollo casi toda su labor de investigación, casi 50 años, en el area de Santa Rosa.
Durante sus años de estudios y trabajos en diferentes cultivos, introdujo mas de 800 nuevas variedades de plantas. La mayoría de sus trabajos se realizaron en sus tierras de Santa Rosa y Sebastopol.

Para los amantes a las curiosidades, al morir y por expreso deseo suyo, fue enterrado sin lapida debajo de un Cedro de Líbano plantado delante de su granja en Santa Rosa. Dicho árbol se mantuvo en pie hasta que en 1989 y debido a problemas con sus raíces tuvo que ser arrancado. De la madera de dicho árbol se han creado diferentes esculturas, bancos y mementos, algunos de los cuales se pueden apreciar en los jardines.
Los jardines no son especialmente grandes, a penas cubren una superficie de 4 acres, los cuales incluyen la casa de Luther Burbank, la cual se puede visitar en un tour guiado, y algunos otros edificios donde él realizaba sus trabajos.

Lamentablemente los jardines todavía no exhiben su máximo esplendor, debido a encontrarnos todavía a finales del invierno. Así muchas de las plantas y flores, como por ejemplo el jardín de rosales, aun se encuentran en su mayoría sin florecer.
Eso no quita que sean uno de los jardines mas espectaculares de la comarca, con el aliciente añadido que su entrada en gratuita, pagando únicamente si se quiere tomar alguna visita guiada por los jardines y casa o alquilar un audio-book con explicaciones en diversos puntos de los jardines.
Debido a diversos problemas logísticos las fotos no son de la calidad que hubiera deseado. La noche anterior procedí a cargar la batería de la cámara digital point&click, ya que no pensaba llevar mi preciada Nikon DSLR en la primera excursion ciclista. Según parece la carga no se realizo correctamente y a la mañana siguiente me encontré compuesto y sin batería.
Las alternativas eran acarrear la Nikon, a lo cual no estaba dispuesto, o hacer uso de la cámara del teléfono celular. Como podéis suponer, esa fue mi alternativa. Y para mi desgracia, pude comprobar que los móviles todavía no están diseñados precisamente para tomar gran cantidades de fotos, al menos mi Nokia, el cual me dejo tirado con el mensaje de Batería Baja al final de la visita a los jardines.
En cualquier caso, prometo un reportaje fotográfico más completo cuando los jardines se encuentren en flor, eso que la primavera este un poco más avanzada.






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