Esculturas en la arena en la Playa de Drake

Esculturas en la arena en la Playa de Drake.

Este pasado fin de semana tuvo lugar el concurso anual de esculturas de arena en Drakes Beach, Point Reyes National Seashore.

Lo cierto es que simplemente la playa, Drakes Beach, es suficiente atractivo para una visita, pues no solo disfrutamos de una de las mejores playas de Point Reyes, sino que además tenemos toda la información disponible en el centro de visitantes Ken Patrick que se encuentra justo en la playa.

En el centro de visitantes Ken Patrick podremos encontrar información sobre Drakes Beach y la vida marina en la costa norte del Pacífico.

Aunque era un cálido día de Agosto al norte de San Francisco, como muchas veces pasa, la niebla cubría buena parte de la costa.

Es un fenómeno curioso, pues te encuentras viajando con sol justo hasta aproximarte a la costa del Pacífico, en donde las nubes y la niebla cubre la mayoría del cielo.

Los animales marinos estaban muy presentes en las esculturas, como esta serpiente marina. Este fue el primer premio en el grupo de familias.


Y como no, no podía faltar una tortuga.


Medusa con pelo formado con algas.


Este no era el pulpo Paul.


Otra serpiente más modesta.


La primera escultura que nos encontramos fue un puercoespín.

El sol estaba bastante fuerte, y a ultima hora del mediodía parecía intentar romper la niebla.

La mayoría de los concursantes, o al menos así era este año, eran familias. Era una perfecta excusa para pasar un tranquilo día de picnic en la playa.

Fundamental en cualquier escultura de arena, los famosos castillos.


Castillo o más bien la ciudad de la media luna.


Esta torre disponía incluso de un  código QR, que funcionaba correctamente.


La pirámides en familia.


El Castillo.


Algunas de las esculturas habían sido realizadas por niños, tal y como estaban etiquetadas, y la verdad es que ya demostraban mucha imaginación.


No sabíamos muy bien que significaban estos hoyos o toperas, pero según nos dijeron era una espiral de meditación, realmente imaginativo.

Lo cierto es que las obras tenían mucho mérito, y algunas estaban de lo más trabajadas, pero les faltaba ese toque profesional que encontramos en exhibiciones de esculturas en la arena.

Nosotros también disfrutamos de un pequeño picnic en la playa.

En cualquier caso tomamos nota, y esperamos participar el próximo año nosotros mismos una vez no hagamos con el material necesario: cubito, pala y rastrillo de plástico.


Drakes Beach, aún sin las esculturas merece una visita.



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